(Los problemas cardiovasculares, apneas del sueño y diabetes entre los efectos de la grasa abdominal)
Por este motivo creemos necesario que conozcas el contenido de un artículo que se publicó en la sección Tendencias de La Vanguardia del día miércoles 23 de diciembre de 2009, escrito por Ana Macpherson.
Así pues te ofrecemos un resumen del mismo.
Engordar no sólo es el resultado de un exceso de comida y de una falta de ejercicio, si no que también pueden intervenir otros factores.
Cabe concretar que estamos hablando siempre de la grasa acumulada en la cintura; la grasa acumulada en los muslos o los glúteos no es peligrosa y su exceso afecta solo a la imagen de uno mismo, no a nuestra salud.
Las medidas de riesgo de la cintura (indicadoras de enfermedad) se establecen en los 102 cm. en los hombres y los 88 cm. en las mujeres. Siéndose más vulnerable aún tras la menopausia.
Desde la Sociedad Española del Estudio de la Obesidad (Seedo) han comprobado que con tan sólo perder unos 10 kilos sobrantes, en muchos enfermos de diabetes tipo 2 (la más común), dicha enfermedad sencillamente desaparece.
Su repercusión en el sueño es debida a que “la grasa se infiltra en las musculatura de la boca y faringe y llega a cerrar las vías aéreas al relajarse, provocando apneas del sueño” (Seedo).
¿Cómo poner solución a este exceso?
Dieta y ejercicio son la base, según el experto (X. Formiguera, Presidente de Seedo) no se puede adelgazar sin estos pasos. Aunque sí hay algunos medicamentos indicados para la obesidad ninguno ha conseguido resultados extremos.
Desde el Hospital Clínic de Barcelona se está investigando con la hormona GLP1 que provoca un enlentecimiento del intestino, estimula la secreción de insulina y da sensación de saciedad. Actualmente se usa ya en pacientes de diabetes (padeciendo sobrepeso la mitad de ellos).
¿Por qué cuesta tanto adelgazar?
El cuerpo interpreta la pérdida de peso como un peligro para el organismo así que lucha contra ella. Cuanto más sobrepeso se tiene más lucha el cuerpo en contra de todo lo que estemos intentando hacer para perder peso. Por este motivo las dietas “milagrosas” que te ofrecen resultados rápidos fallan estrepitosamente.
La mejor prevención entonces está en no llegar a ésas medidas de riesgo.
Para favorecer la lucha contra la obesidad no se puede estar solo. Los resultados mejoran si se realiza un cambio en los hábitos alimenticios más sanos y en el practicar ejercicio se implica a toda la familia.
También apuntan los expertos en que se tienen que cambiar algunas costumbres de nuestra sociedad y educar al respeto: estamos en época de abundancia así que no tiene sentido que cada celebración sea una comilona.
La sociedad debe implicarse al completo ya que si no lo hacemos en breve la obesidad será una enfermedad impagable ya que los enfermos no llegan al médico por su sobrepeso, si no por las consecuencia de él. Consecuencias que requieren medicación toda la vida.
Se acaba el artículo recordándonos que el porcentaje de nuestra sociedad gravemente afectada por trastornos y enfermedades (relacionadas con el exceso de grasa en la cintura) es el 30% de las personas obesas. Teniendo en cuenta que los obesos ya son el 20% de la población, es un serio problema.
Así mismo hay un apunte sobre la importancia de hacer ejercicio:
Recordar que el resultado no se verá en la báscula ya que la musculatura pesa más que la grasa, así que ésa grasa consumida pesará más una vez convertida en musculatura. ¡Es más importante fijarse en como nos quedan esas prendas de ropa que ahora nos van mayores, que no fijarse en un número de kilos!
Así mismo es más importante no dedicar todo el esfuerzo a hacer abdominales si no que se recomiendan actividades aeróbicas de 30-40 min. mínimo 3 veces a la semana (cintas andadoras, acuagim, etc)
Y no menos importante es hacer algo que guste y mejor en compañía, ya que así uno se compromete más. Hay que pasarlo bien.